Evita tomar decisiones con el estómago

Actualizado: 23 ago 2021




Tal vez, si ahorita no tienen un negocio no me lo crean, pero hay veces que incluso es mejor frenar a tu socio de que no siga vendiendo y trabajar en la solidez de los clientes que ya se tienen. Todo resultado de una proyección de recursos que nos indica que de acuerdo con los ingresos programados no alcanzará el próximo mes para poder comprar nueva mercancía para nuevos clientes, pero que los clientes que tenemos van a estar bien abastecidos.


Hay empresas que cerraron y su problema jamás fueron las ventas.


Por poner un ejemplo:

La empresa X´s cada vez que obtiene un cliente necesita mercancía de $50,000 pesos para poder abastecerlo durante un mes. De momento se tienen programados ingresos por $200,000 para mercancía en el siguiente mes. De momento cuentan con 3 clientes, es decir $150,000 serán destinados para comprar esa mercancía. Si el socio encargado de administrar no avisa que solamente se puede obtener un cliente más (sin necesidad de incurrir en deuda) o, si a pesar de la advertencia el socio encargado de ventas decide aun así cerrar contrato con 3 clientes más. Tendrían un déficit de $100,000 ($150,000 de los clientes que se tienen + $150,000 de los nuevos clientes = $300,000 -$200,000 que se tienen previstos = $100,000) Lo cual podría desembocar en quedarse incluso sin clientes, pues a todos les faltaría producto a final de mes. Su problema no fue de ventas, fue de la capacidad de administrar o escuchar una estrategia de ventas adecuada.


Las Finanzas no son únicamente estados financieros y fórmulas que determinan las veces que le damos vuelta a un inventario. Te ayudan a entender cómo se mueve el dinero dentro de tu empresa.


En cada empresa, incluso del mismo ramo, el manejo de las finanzas es diferente. La estructura contable es la misma, todos tenemos ventas y gastos. Pero la manera en administrar el dinero es diferente. En dónde decidimos invertir nuestro dinero dentro de la empresa da un manejo completamente diferente para cada negocio. Sea o no la mejor decisión, afectará la manera en que circula el dinero.


Entender tu ciclo financiero es importante para la toma de decisiones.


Por ejemplo, saber en realidad cada cuánto te están pagando tus clientes. Puede que el trato haya sido de 15 días. Pero en realidad tu promedio de cobro es de 30. Aquí puedes tomar la iniciativa de presionar al cliente para que se respete el pacto de los quince días o bien puedes saber de antemano que pagan a los treinta y programar tus pagos de proveedores a ese lapso. Hacer promociones de pronto pago. O en algunos casos particulares, poner un cargo moratorio.


Me refiero a que entendiendo la manera en que el dinero pasa por tu empresa, es más sencillo tomar decisiones que puedan tener un impacto importante y tangible. Y sobre todo evitar tomar decisiones con el estómago.

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